El Festival

Historia

Los Inicios

La Cooperadora de la Escuela Primer Teniente Morandini en el mes de Mayo de 1965, ante la imperiosa necesidad de recaudar fondos para solventar la atención de los niños celebra una reunión el día 16 de Mayo de ese año. El Sr. Corrales sugiere realizar un festival de trascendencia, varias fueron las opiniones, pero la idea del Sr. Enrique Jarbas Pereyra es la que se acepta por unanimidad: realizar un festival de doma. Se decide invitar a todas las escuelas de Jesús María, en un principio fueron diez instituciones más tarde se adhirieron cooperadoras de Colonia Caroya y Estación Caroya conformándose la “Unión de Cooperadoras Escolares”. Cada cooperadora envió un representante o delegado para elegir la Comisión Directiva del Festival Nacional de Doma, dicho espectáculo sería complementado con el canto y la danza nativa.

 

El terreno baldío, asentamiento del Festival fue conseguido por gestiones del Sr Reimundo Colombo, se le hizo la erradicación de yuyos y otros trabajos. Se preparó un escenario circular de unos 15 metros de diámetro y 1,50 m de altura a unos cincuenta metros de la actual entrada. La pista de jineteada se cerró con alambre sujetos a postes prestados por la Cooperativa de Servicios Públicos, los corrales y mangas se ubicaron hacia el norte junto a unos viejos perales y los bretes hacia el este. Se buscó una frase para ser puesta al aire por el maestro de ceremonias y se acepto la del señor Saray Goulú : “Desde Jesús María, capital Nacional de la Doma y el Folklore”.

Siempre estuvo presente la colaboración de distintas instituciones municipales, provinciales como así también vecinos, para llevar adelante el sueño de un grupo de hombres y mujeres a lo que es hoy el gran Festival.

 

La primera edición

La primera edición tuvo lugar del 08 al 16 de Enero de 1966 y su primer presidente fue el Sr. Manuel Corrales (miembro de cooperadora de la Escuela Primer Teniente Morandini). La trasmisión radial se realizo por LW1 Radio Universidad de Córdoba. Los campeones fueron: en crina limpia Abel Garbuglia, gurupa surera Emilio Toranzo y en recado con bastos Pedro Díaz. Las tropillas fueron de la zona cedidas espontáneamente por sus dueños como Raúl Romanutti, Saporitti y otros. Los relatores de jineteada Ascencio Iquis y Raúl Romanutti y los primeros payadores Pachequito y Juan J. García. Asistieron 45000 personas y se recaudaron $7.643.700 m/n.
 

El Festival en la Actualidad

Así han transcurrido las sucesivas ediciones, y desde entonces hasta hoy se han realizado numerosas mejoras. El escenario ha sido ampliado, mejorado, remodelado en todas sus instalaciones, cientos de artistas pasaron por él, recibiendo el aplauso y la ovación de un público respetuoso que año tras año se congrega con ansias de ver lo auténtico de nuestra sagrada tradición. El campo de jineteada también tuvo cambios, el pasto ya no se siembra, se espera el rebrote de gramilla, los palenque fueron ubicados unos metros más al centro y se han mejorado permanentemente los corrales, bretes, etc. 

Nuestras instalaciones cuentan con un museo que guarda regalos, presentes y valiosos recuerdos, sala de reuniones, oficina de turismo donde se ofrecen visitas guiadas con personal idóneo para recorrer todo el predio y llevar un recordatorio de nuestro festival, un cuarto palenque donde un potro bautizado por los niños en 2014 recibió el nombre de El Hachazo (nombre elegido por los alumnos de escuelas primarias a través de un concurso) es deleite de los visitantes, posteriormente entre las escuelas secundarias se eligió la mascota de nuestra institución, resultando ganador el Tero, actualmente lo acompaña una Tera en las noches de Festival; también encontramos una placa recordatoria de los cincuenta años, numerosas parrillas y quioscos, tribunas altas, cómodas plateas, puesto sanitario, puesto policial, dieciséis cabinas para trasmisión, un salón multiuso (salón 16 de Mayo), baterías de baño, sala de prensa y de conferencia, camarines totalmente equipados para artistas, sala de kinesiología y camarines para jinetes, amplios y cómodos espacios para cada una de las secretarias con que cuenta actualmente la Institución. Hoy tenemos el orgullo de llegar a los más recónditos lugares con nuestro espectáculo, a través de medios radiales, escritos, televisivos y redes sociales. Nuestra Patrona, la Virgen de Luján cuida y guía a cada uno de nosotros en este voluntariado y desde 2016 junto al Santo Cura Brochero nos protegen porque nuestro fin solidario recae en 20 escuelas donde niños y jóvenes de Jesús María, Colonia Caroya y Colonia Vicente Agüero cursan sus estudios Primarios y Secundarios.

Fin Social

Por qué, para qué y para quienes trabajamos?

Nuestro Festival es una ONG que reúne a veinte cooperadoras escolares de Jesús María, Colonia Caroya y Colonia Vicente Agüero, ha trascendido en base a la voluntad de miles de personas a lo largo de más de medio siglo. Los valores del respeto, el pluralismo, la solidaridad, el altruismo y el ejercicio responsable de los derechos ciudadanos se tramiten de generación en generación consolidando la Institución. Nuestro objetivo es estrictamente social, cada año los fondos recaudados son distribuidos entre un 50 y 60 %, según la decisión de la Asamblea, entre las veinte escuelas en forma proporcional a la cantidad de alumnos. Estos recursos son distribuidos con absoluta transparencia para cubrir las necesidades que cada comunidad educativa prioriza. 
 

Principalmente se vuelcan en obras edilicias y al apoyo docente, cubriendo necesidades vinculadas a los servicios de psicología, psicopedagogía, y materias especiales. Los alumnos son los beneficiarios directos porque entendemos que la educación es el pilar fundamental para el desarrollo y el crecimiento de nuestra sociedad y nuestro país. El resto del dinero se reinvierte en las demás actividades sociales que tiene la Institución y fundamentalmente para solventar gastos iniciales de la próxima edición.

La elección de la Waytas y Malens

Luego de 44 ediciones del Festival Nacional de Doma y Folklore realizadas con éxito, en el año 2008 surgió la necesidad de incorporar a jóvenes que representaran al Festival. Otras fiestas a lo largo y ancho del país, cuentan con una “Reina”, encargada de representar la misma en otros eventos y como imagen institucional en diversos acontecimientos culturales.

Desde el Festival nace la idea de incorporar un grupo de representantes, pero en lugar de llamarla “Reina” se buscó un nombre que defina la pertenencia a nuestras tradiciones. Se pensó en “WAYTA” que en lengua quichua, significa flor, y “MALEN” que quiere decir doncella. A partir de ese momento cada una de las Escuelas Asociadas envía una joven para que participe en el proceso de formación que consiste en diferentes talleres: “Protocolo”, “Ceremonial Promoción y Venta”, “Oratoria”, “Imagen”, “Automaquillaje”, “Danzas y Tradiciones Argentinas” culminando con una Visita guiada al Anfiteatro.

Dichos talleres apuntan a una “Formación Integral” brindándoles herramientas y tips para llevar a cabo, de la mejor manera, su función:”Representar nuestro Festival” a lo largo y ancho del país, “Invitando” a vivir cada jornada de nuestra Fiesta, resaltar también el objetivo primordial del mismo:”Beneficiar a las 20 Escuelas Asociadas”, sin dejar de destacar la labor “Solidaria y Voluntaria” de la gente que lo conforma.

Destacamos que a partir de este año, y por primera vez, a modo de prueba piloto, incorporamos la figura masculina, para representar al “Gaucho del Festival”.

Símbolos

Plazoleta

Plazoleta y Museo

El recorrido inicia en la nueva Plazoleta del Festival, lugar que representa nuestras tradiciones con su forma de guitarra y con su escultura del gaucho con toda su vestimenta tradicional… Sitio de prestigio para los jinetes que llegan a Jesús María porque allí están plasmado los últimos campeones de la jineteada del Festival de Doma y Folklore.

Una vez adentro del Museo del Festival se puede hacer un recorrido rápido por los cincuenta y cinco años de historia que alberga la Institución… Iniciando por las personas que presidieron la comisión organizadora, por los campeones de jineteada y por la Madrina del Festival, la cantante litoraleña, María Helena.

Se muestran los inicios de este Festival, que fue voluntario desde sus comienzos hasta la actualidad; Los símbolos que representan la institución, la construcción del Anfiteatro José Hernández y del escenario Martín Fierro. También se albergan allí elementos característicos del folklore argentino donados por grandes personalidades.

El campo de la jineteada se hace presente con los elementos que se utilizan en cada una de las categorías del campeonato y las demás actividades de campo que se realizan durante las ediciones.

El objetivo principal de este museo es transmitir y contar su historia y su esencia… Que es una Institución sin fines de lucro destinando sus ganancias a veinte cooperadoras escolares… hecho que se hace posible gracias a los 550 colaboradores que trabajan desinteresadamente para el bien de la educación.

Para finalizar el lugar también cuenta con el Almacén del Festival, tienda oficial de recuerdos del Festival de Doma y Folklore de Jesús María.

Almacén

El Almacén del Festival es el espacio donde se vende el merchandising oficial está pensado en el lugar donde se puede encontrar un recuerdo, un elemento que evoque las noches festivaleras, que al mirarlo el Festiva esté presente cotidianamente. No vendemos elementos que apunten a tradiciones; no competimos con los artesanos que se encuentran adentro y afuera del predio.

El objetivo a largo plazo es imponer una marca propia; es registrar en cada recuerdo el Festival en toda su esencia. Por ello cada producto es pensado y elaborado como único y oficial.

 

Se trabajan varias líneas y anualmente se busca incorporar nuevos. Podemos encontrar desde remeras con diversas imágenes y logos incluyendo el de la Edición, tejidos, boinas, fajas, cintos, pañuelos, mates, bombillas, porta termos, jarros de diversos tipos, tablas para picadas o asados, lapiceras, lápices, agendas, cuadernos, llaveros, banderines de edición y nuestro producto estrella “El Poncho Oficial del Festival”.

El Almacén primero funcionó en el mismo espacio donde estaban los artesanos; vendía remeras y banderines de la Edición. Luego se hicieron locales vidriados en el aro superior y se trasladó la venta a uno de ellos con la incorporación de más productos; se llamó al espacio: “Recuerdos del Festival” allí funcionó hasta la Edición 52 que se mudó a un nuevo espacio diseñado como comercio con doble entrada; pensado en funcionamiento diario; no sólo en las noches festivaleras; se rebautizó como Almacén del Festival. En la Edición 55 se diseñó el Museo del Festival fusionado con el Almacén.