Ubicada a 45 km de la ciudad de Córdoba Capital, esta pintoresca localidad está situada en el área turística de Sierras Chicas, a 7 km de la tradicional ciudad de Jesús María.

Colonia Caroya es un destino turístico ideal para aquellos visitantes que quieran descansar, tomar contacto con la naturaleza y disfrutar de una excelente gastronomía. Este poblado se distingue a nivel nacional por la producción de salames caseros, quesos y vinos de excelente calidad. Allí los turistas pueden visitar viñedos y bodegas, además de disfrutar de atractivos paseos culturales que invitan a descubrir las costumbres de los primeros italianos que fundaron el poblado. En este destino se encuentra ubicada la Estancia Jesuítica de Colonia Caroya, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000. Esta Estancia fue el primer establecimiento agrícola – ganadero organizado por la Compañía de Jesús en el año 1616. En 1661 fue adquirida por el Presbítero Ignacio Duarte Quirós, fundador del Colegio Monserrat, quien logró transformarla en una pródiga tierra con producción de maíz y trigo, frutas, vino, miel y algarrobo. Entre 1814 y 1816 fue sede de la primera fábrica de armas blancas durante la guerra de independencia nacional, abasteciendo de las puntas de bayoneta para el Ejército del Norte. En 1854 pasó a ser propiedad del estado nacional que en 1876 dispone albergar a inmigrantes friulanos. En 1878, los nuevos colonos ya instalados en los cuartos de la estancia comienzan a organizar la actual Colonia Caroya en las inmediaciones del casco. El conjunto edificado de la Estancia Caroya conserva la estructura colonial original con modificaciones realizadas a comienzos del siglo XIX.

Además de la residencia principal se encuentran la capilla, el perchel, el tajamar, los restos del molino y las acequias y el área dedicada a la quinta. Su estructura edilicia muestra rasgos arquitectónicos propios de los siglos XVII, XVIII y XIX, marcados por las distintas etapas de utilización de la casa. La capilla data del siglo XVII, posee paredes de piedra y una imagen de la Virgen de Monserrat en el altar.